Cuando llegue ese día incierto
y apenas pronunciado
en que las ciudades acaben
con los desiertos
y florezcan carteles que le pongan precio
a la cabeza del unicornio,
cuando la voz de la muerte se eleve
sobre el ajetreo de los vivos
y sólo quede su palabra
sobre el margen,
reclamaremos venganza.
Desobedeceremos sus discursos
y vestiremos sus promesas rotas,
beberemos hasta alcanzar el límite
del coma etílico
y votaremos que sí
a los homosexuales y el cannabis.
Quemaremos nuestras estelas
y acamparemos en los incendios,
proclamaremos una nueva república
y no avisaremos a nadie.
Y cuando todo haya acabado
y sólo quede la palabra,
cuando llegue ese día
apenas pronunciado y temido,
uniremos nuestras manos
y levantaremos todos juntos
enormes aerolitos hacia el cielo.
Y vuelta a empezar.
Sobre la Guinda
Hoja de conquistas
Señor Falcón
Una mujer me ha envenenado el alma
Meme musical
Morir
La guinda
Le diste dos besos
Un poema de kampanilla
Aún me saluda tu ropa tendida
junio, 2008
mayo, 2008
abril, 2008
marzo, 2008
febrero, 2008
enero, 2008
diciembre, 2007
noviembre, 2007
octubre, 2007
septiembre, 2007
agosto, 2007
julio, 2007
junio, 2007
mayo, 2007
abril, 2007
marzo, 2007
febrero, 2007
enero, 2007
diciembre, 2006
noviembre, 2006
octubre, 2006
septiembre, 2006
agosto, 2006
julio, 2006
junio, 2006
mayo, 2006
abril, 2006
marzo, 2006
febrero, 2006
enero, 2006
diciembre, 2005
noviembre, 2005
octubre, 2005
septiembre, 2005
agosto, 2005
julio, 2005
junio, 2005
mayo, 2005
abril, 2005
marzo, 2005
enero, 2005
diciembre, 2004
Alenarte
Arrozal
Babetas verdes
Brigada Pomorska
Cambio de agujas
Canta-garriga
Carmen Camacho
Contrabandos
Cuaderno de resistencia
Cuestiones naturales
Deambulatorio
El cazador de mariposas
El club de los borrikos libres
El erizo pentúpedo
Esperanza y Constancia
Estados pasajeros
Hay una guerra
In Ictu Oculi
Islas en la red
La fuga librerías
La impostura del misionero
La maraña
Las lenguas rupestres
Libros de la herida
Manual de lecturas rápidas para la supervivencia
Padre
Pajaritas de Nacho Montoto
Señor Falcón
Siguen sin pagarme
Sondemar
Tournesols