sábado, 24 de junio de 2006
San Juan

Pues sí. Ayer (24) me fui a Chiclana con los borrikitos, el gran Miguelange, el Terradillos (en plan sorpresa), etc. Cogí el autobús un poco decaído por motivos familiares y sentimentales (el amor, señores, es peligroso eso del amor), y ellos me acogieron y llenaron de calor y amor (resucité, ¿o lo he soñado?), al lado de la playita, con la guitarra del Kanino de fondo.

Y decir que he conocido a la Kampanilla y es una tía muy grande y que estudia (y trabaja, y estudia, y trabaja). Y felicidades al Lobopunk, y que llegues a los veinte millones de años (y que los celebres igual de bien) y que qué grandes fuisteis todos.

Citas de un incendio XXXII

Yo sólo rezo
para que Dios exista.


Marcz Doplacié.

jueves, 22 de junio de 2006
Es tan rara, la vida...

Hay veces que tengo
branquias para llorar
-cuando odio.
Hay veces -otras-
de sonrisas de auxilio.

Selectividad

Se acabó.

domingo, 11 de junio de 2006
Di agnóstico

Te han crecido estalactitas
en el fondo de tu vientre
que apuntan peligrosamente
hacia el centro de todos tus temblores.

Súper-Martín.

martes, 06 de junio de 2006
Asombros

El nuevo libro de David Eloy y Miki Leal, nacido por la unión cómplice de estos dos grandes (cuidado, eso suena a matrimonio), se presentará el día 10 en la Sala el Cachorro, en Triana. Un poema:

CRIATURAS.

Hay palabras que van y vienen de uno a otro lado
casi sin notarse, como la luz unta el día,
cumpliendo un pacto antiguo.

Hay palabras que languidecen igual que amores
que decaen, tristes, en anemia o burocracia,
fatigados de pérdida.

Hay palabras que se comprenden en los severos
dominios del invierno, palabras malheridas,
infaustas cortesanas en los fueros de un rey cruel.

Hay palabras como fúnebres farsas o sombras
sin figura o guiñapos en las fauces de cachorros,
palabras vencidas por su propio veredicto
igual que barcos que tan sólo trasladaran
enfermedades infecciosas de isla a isla.

Hay palabras que huyen en barcazas de ciprés
por el río de la misericordia, audaces,
prófugas, sin reposo.
Hay palabras como peces turbios en un lago
de dolor cristalino.
Hay palabras dulces masticando sal.

Hay palabras que son cisnes nadando aguas extintas.
Hay palabras como hormigas en el mar
que intentan alcanzar la tierra.

Hay palabras imantadas, clérigas de arcaicos
saberes, muy turbadoras palabras con alas
de perro, tan diestras en
hablar desde otro tiempo y nacer en este instante.

Hay palabras que golpean tenaces la puerta
de tu casa con la sombra de sus puños. Insisten,
como la lluvia sobre las lápidas insisten,
precisas, feroces.

Hay pecios del ruido del mundo, palabrería.

Hay palabras como palomas que se disputan
migajas de este cielo.
Hay palabras con nariz de payaso, palabras
como gafas de ver.

Todas, todas ellas devoran
implacables, cruciales, el país de lo sin nombre,
todas imponen su presencia arrogante, convierten
el oro del misterio en piedra pura.

David Eloy Rodríguez.

sábado, 03 de junio de 2006
La depresión es volver a casa...

...y abrir la misma puerta,
y que nadie te reciba,
y que todo esté como lo dejaste,
y que la jaula siga abierta,
y no tener mensajes en el contestador,
y recordar que tienes cuchillos en la cocina.

La depresión es (in)conciencia de tiempo,
volver a ser aquellos pájaros
de días tan tristes,
aquellas aves pardas
con las alas de metal
y una hemorragia en los ojos
que no cambiaron el mundo,
aquellos pájaros de papel.