Últimamente las tetas tienen algo raro,
y la policía es ácida
como caramelos en los oídos...
el abono ha perdido su sabor a mierda,
hemos perdido el centro
el arraclán ha invadido
las colmenas que guardamos
Últimamente.
Últimamente, el ron ha hecho estragos en los niños,
(no debimos dar tragos
a esos ojos dormidos).
Kanino.
Que está perdido por Granada. Un abrazo desde la lejanía.
La noche urbana
transcurre serena
mientras la gente hace números,
fría, condenada,
vuelven a casa
y se sienten tan solos
y se acuestan
con el frío de la calle.
Pero algunos no cedemos
esta noche.
Porque vivir es tan frágil,
porque todo podría terminar
de pronto y terrible,
somos tú y yo
entre el mundo,
invulnerables,
lejos de su rutina.
Como niños que juegan
a encontrarse con la boca,
invocamos un tiempo nuevo
que no avanza nunca,
nos desnudamos
con un tacto líquido
y nos buscamos
con ansia desgarrada,
lunáticos, suicidas,
ansiosos por asfixiarnos
en un beso.
Si los faroles brillaran, el rostro santo se marchitaría
preso en un octógono de insólita luz,
y todos los muchachos del amor
se cuidarían de perder la gracia.
Los rasgos de sus íntimas tinieblas
están hechos de carne, pero que venga el falso día
y que los labios de ella pierdan sus ajados colores,
que el traje de la momia muestre un antiguo pecho.
Me han dicho que piense con el corazón
pero el corazón, como el cerebro, conduce al desamparo;
me han dicho que piense con el latido,
que cambie el ritmo de la acción cuando el latido se acelere
hasta que en un plano se confundan el campo y los tejados
tan rápido me muevo por desafiar al tiempo, el caballero quieto
cuya barba se agita en el viento de Egipto.
He oído el contar de muchos años
y muchos años tendrían que atestiguar un cambio.
La pelota que arrojé cuando jugaba en el parque
aún no ha tocado el suelo.
Dylan Thomas.
Durante un anochecer en esta playa te amé tanto
que una respiración
para los dos bastaba.
Suspendieron el mar, para mirarnos,
su armonioso escalofrío,
y su unánime vuelo de gaviotas.
Se divertía el agua, sonrosada,
como si fuera a amanecer,
y se posó el silencio sobre el aire
lo mismo que un jilguero en una rama.
No existía para el amor
futuro ni pretérito:
todo era eterno instante....
Y de repente, sobre tus hombros
observé, mientras te besaba,
que nos veían ojos codiciosos.
No supe si eran de los viejos fenicios
o quizá de la noche...
No tardó en quedar claro
dónde va el ruiseñor cuando mayo termina.
La muerte que los devoró a ellos,
sigilosa nos acechaba.
Nuestro amor, como el de ellos, fue vencido.
Pero yo te amo todavía.
Antonio Gala.
En los sangrientos callejones del Infierno
en las mortecinas lapidas de los camposantos
en los desolladeros
en las cárceles de la virtud
he aprendido cuanto me es útil.
En los cadáveres convertidos en carroña
en las entrañas vivas de los moribundos
en los oscuros rincones del alma
he logrado mi sabiduría salvaje.
En los mataderos donde mugen las reses
en los hornos
allí he aprendido como un escolar ávido
ansioso siempre del conocimiento de la muerte.
Y ahora por encima de los hombres
soy diestro en degollar infantes
en volar sobre la brisa nocturna
en sangrar en propio beneficio.
Del gusano de la fosa aprendí la paciencia
y como él espero devorar a los que me son odiosos
de mi propia carne devorada
la humildad del transito.
En el orbe oracular leo como en un libro abierto
las muertes pasadas y futuras
que no son sino una pues todo lo vivo no es apenas
sino carne en espera de la guadaña.
Veo la sangre inocente derramada por la avidez del fuerte
me deslizo sin un sonido como la serpiente
rebosante mi alma de nauseabunda ponzoña.
Frío es el contacto de mi mano
más semejante a un muerto que a un vivo.
Pálido, ajado y mortecino, velados los ojos
que ven más allá de los solares rayos
penetrantes en la noche de las almas simples.
He aprendido cuanto he podido de la muerte
hasta convertirme en muerte yo mismo.
Jesús Fernández Lozano.
¡Sí! Los itinerantes llevan Poesía en resistencia a Cádiz y preparan cuatro viernes muy atractivos que a priori me perderé.
Este viernes 9 de Marzo a las 21:00 en el CSA la Fábrika, Cádiz, se abrirá la primera sesión con:
David Eloy Rodríguez (Cáceres, 1976) que presentará su libro Asombros (colección Carne y Sueño, 2006; con ilustraciones de Miki Leal). Vive en Sevilla. Es autor de los libros de poesía: Chrauf (Ediciones de la Universidad de Sevilla, 1996), Miedo de ser escarcha (Qüasyeditorial, 2000).
José María Gómez Valero (Sevilla, 1976) que presenta su libro Lenguajes (en colaboración con el pintor José Miguel Pereñíguez; César Sastre Editor, Sevilla, 2007). Autor de los libros de poesía: Miénteme (Ed. Qüasyeditorial, Sevilla, 1997), El libro de los simulacros (Ayuntamiento de Lepe, Huelva, 1999), Travesía encendida (Ed. Vitruvio, Madrid, 2005).
La entrada es gratuita. Espero que alguien me haga un amplio resumen y traiga fotos del evento.
Os comunico que me han incluido en el 1º número de la segunda época de Mar de poesías, una sección dentro de la revista Margen cero. Podéis verlo pinchando aquí No os perdáis las imágenes.
Hurricane
Jugando
Veo amor
Comunicación
¡Atención!
Ella es una mujer pura y habita las seis de la mañana
Resaca
Yo también quisiera ser especial
Todos ustedes parecen felices
Mort
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Alenarte
Arrozal
Babetas verdes
Brigada Pomorska
Cambio de agujas
Canta-garriga
Carmen Camacho
Contrabandos
Cuaderno de resistencia
Cuestiones naturales
Deambulatorio
El cazador de mariposas
El club de los borrikos libres
El erizo pentúpedo
Esperanza y Constancia
Estados pasajeros
Hay una guerra
In Ictu Oculi
Islas en la red
La fuga librerías
La impostura del misionero
La maraña
Las lenguas rupestres
Libros de la herida
Manual de lecturas rápidas para la supervivencia
Padre
Pajaritas de Nacho Montoto
Señor Falcón
Siguen sin pagarme
Sondemar
Tournesols